Las barandillas juegan un papel principalmente de seguridad, sin embargo, son capaces de transformar el aspecto de una vivienda o edificio. Por este motivo, SEICORLAN te explica los tipos de materiales y cómo elegir el que mejor se ajusta a tus necesidades.
Las rehabilitaciones de fachadas, ya sea con sistema SATE o ventilada, así como los proyectos de reformas integrales de viviendas, son ocasiones propicias para la renovación y/o sustitución de las barandillas.
Estos componentes arquitectónicos juegan un rol básico en la seguridad de personas y mascotas en espacios como terrazas, balcones o escaleras. Por este motivo, siempre deben cumplir con las normas territoriales de seguridad. Pero las barandillas no son elementos independientes, forman parte de un todo, por eso deben adaptarse al estilo arquitectónico, así como a las necesidades específicas de cada inmueble.
Consejos para elegir la mejor barandilla
Desde la experiencia de SEICORLAN en proyectos de rehabilitación de fachadas y reformas integrales, la decisión de qué barandilla colocar no es baladí. El término medio entre funcionalidad y belleza es la apuesta más recomendable, y para alcanzarlo hay que tener en cuenta cuestiones como el material, el diseño, el acabado, su estética, durabilidad y presupuesto.
Vamos con los consejos que debes de tener en cuenta a la hora de tomar la decisión
– Define tus prioridades: Respondiendo a la siguiente pregunta, ¿qué es lo más importante para ti: durabilidad, estética o coste?
– Ubicación: Las condiciones climáticas de la zona pueden influir en la elección del material
– Funcionalidad: La barandilla debe ser fácil de limpiar y mantener.
– Mantenimiento: Pregunta y ten en cuenta la frecuencia con la que deberás mantener la barandilla.
Tipos de materiales
Los materiales que más se utilizan para la fabricación de barandillas son:
- Metálicas: Las más populares son las de acero inoxidable, aluminio, acero, hierro forjado y hierro fundido. En general, todas ellas son resistentes y duraderas, además de adaptarse con facilidad al estilo decorativo del inmueble. De todas estas opciones, el aluminio es uno de los preferidos por las comunidades de vecinos porque es resistente al óxido y a la corrosión, presenta una vida útil prolongada, además de poderse utilizar junto a otros materiales como el vidrio.
- Vidrio: Destacan porque aportan modernidad elegancia y, gracias a su transparencia, se puede disfrutar de vistas panorámicas. También pueden presentar diferentes grados de transparencia, iluminación con luces led e incluso grabados. Eso sí, pueden exigir de una limpieza más frecuente. Principalmente existen dos tipos de barandillas de vidrio, el templado que presenta una mayor resistencia mecánica, térmica (resiste mejor el calor), se puede taladrar, le afecta la luz del sol y no aísla tanto de los ruidos. Por otro lado, tenemos el vidrio laminado que, como su nombre indica, se compone de láminas de vidrio pegadas. Es más resistente a los impactos, no se puede taladrar, se puede dañar con el fuego o con temperaturas altas y ofrece un mayor aislamiento a la luz y al ruido.
- Madera: Teniendo en cuenta las diversas opciones existentes, en la actualidad siempre aportan un toque clásico y de elegancia. Sin embargo si hay que tener en cuenta su mayor facilidad para de deterioro, por este motivo exige de un mantenimiento aún más frecuente.
En este sentido, y con el objetivo de poder asegurar un correcto funcionamiento y durabilidad de tu barandilla, es importante realizar un mantenimiento regular de las mismas, basado en limpieza, revisión y reparación de cualquier deterioro.
Esperamos haberte ofrecido herramientas útiles para afrontar la decisión de qué barandilla colocar en tu vivienda o edificio. Y si tienes cualquier duda, ponte en contacto con nosotros y pregúntanos sin compromiso. SEICORLAN está comprometido contigo desde hace diez años.